
En un cazo grande, batir los huevos, el azúcar y la sal, si se desea. Añadir 2 tazas de leche. Cocer a fuego lento, sin dejar de remover, hasta que la mezcla esté lo bastante espesa como para cubrir una cuchara de metal y alcance los 160 grados F. Retirar del fuego. Añada las 2 tazas de leche restantes y la vainilla. Cúbrala y refrigérela hasta que esté bien fría, varias horas o toda la noche. Justo antes de servir, viértalo en un bol o en una jarra. Adorne o añada complementos, si lo desea. Elija 1 o varios de: Rizos de chocolate, palitos de canela, extractos de aromatizantes, brandy o licor aromatizado, zumo o néctar de frutas, nuez moscada molida, cerezas al marrasquino, rodajas de naranja, palitos de menta o bastones de caramelo, brandy natural, run o whisky, sorbete o helado, nata montada, chantilly. Servir inmediatamente.